El InnFocus MicroShunt, ahora conocido como PRESERFLO MicroShunt, es un dispositivo médico que se utiliza en una técnica quirúrgica para tratar el glaucoma de ángulo abierto, la forma más común de esta enfermedad. Se considera una técnica revolucionaria porque ofrece una alternativa menos invasiva a la trabeculectomía, que es la cirugía estándar para el glaucoma, y busca mejorar el perfil de seguridad y los resultados a largo plazo para los pacientes.
¿Cómo funciona el PRESERFLO MicroShunt?
El glaucoma es causado por una acumulación de presión en el ojo, conocida como presión intraocular (PIO), que daña el nervio óptico. El MicroShunt ayuda a reducir esta presión creando una nueva vía de drenaje para el humor acuoso, el líquido que se acumula en la parte frontal del ojo.
El procedimiento implica la implantación de un pequeño tubo flexible, hecho de un material biocompatible llamado SIBS, en el ojo. Este tubo, que es del tamaño de una pestaña, se coloca de forma que conecta la cámara anterior del ojo con el espacio subconjuntival. Esto permite que el líquido drene fuera del ojo y se reabsorba de forma natural en el torrente sanguíneo, reduciendo así la PIO.
¿Por qué se considera "revolucionario"?
- Menos invasivo: A diferencia de la trabeculectomía, que requiere la creación de un colgajo en la esclera (la parte blanca del ojo), el MicroShunt se implanta a través de una incisión mucho más pequeña. Esto puede llevar a una recuperación más rápida y a un menor riesgo de ciertas complicaciones.
- Material biocompatible: El material SIBS está diseñado para ser muy estable y no provocar una reacción inflamatoria crónica, lo que reduce la posibilidad de rechazo por parte del cuerpo humano.
- Resultados prometedores: Los estudios clínicos han demostrado que el dispositivo es efectivo para reducir la PIO y la dependencia de los medicamentos para el glaucoma, con resultados sostenidos a largo plazo.
Es importante recordar que el MicroShunt ayuda a controlar la presión intraocular, pero no cura el glaucoma ni recupera la visión perdida. El objetivo es detener la progresión de la enfermedad y preservar la visión que el paciente ya tiene.
Si estás considerando este tratamiento, es fundamental que consultes con un oftalmólogo especialista en glaucoma para evaluar si eres un candidato adecuado y entender los beneficios y riesgos específicos para tu caso.