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Dr. Herbert Stern Diaz

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    Efectos del alcohol en la vista

    El alcohol es una sustancia que afecta directamente al sistema nervioso central, y dado que la vista es un proceso que depende de la correcta comunicación entre los ojos y el cerebro, el consumo de alcohol tiene un impacto notable y perjudicial. Estos efectos pueden manifestarse a corto plazo, durante la intoxicación, o a largo plazo, en el caso de un consumo excesivo y crónico. 

     

    Efectos a corto plazo (durante la intoxicación) 

     

    • Visión borrosa y doble: El alcohol afecta a los músculos oculares, lo que dificulta que los ojos trabajen en conjunto para enfocar una sola imagen. Esto provoca una visión borrosa o, en casos más severos, diplopía (visión doble). 
    • Disminución de la visión periférica: El consumo de alcohol puede provocar "visión de túnel", reduciendo la capacidad de ver objetos en los lados del campo visual. Esto es extremadamente peligroso al conducir. 
    • Sensibilidad a la luz (fotofobia): El alcohol afecta la capacidad de las pupilas para reaccionar y adaptarse a los cambios de luz. Esto puede hacer que las luces brillantes, como los faros de los coches o las luces de la calle, resulten más deslumbrantes y molestas. 
    • Dificultad para percibir colores y contrastes: El alcohol puede alterar la capacidad del cerebro para procesar la información visual, lo que hace más difícil distinguir entre diferentes colores y niveles de brillo. 
    • Ojos rojos y secos: El alcohol es un diurético, lo que significa que provoca deshidratación en todo el cuerpo, incluyendo los ojos. Esto puede resultar en sequedad, enrojecimiento y una sensación de picor o ardor. 

     

    Efectos a largo plazo (consumo crónico y excesivo) 

     

    El consumo de alcohol a largo plazo puede causar daños más graves y potencialmente irreversibles en la salud ocular: 

     

    • Neuropatía óptica alcohólica: Esta es una condición grave y potencialmente permanente que se produce por el daño directo al nervio óptico, a menudo relacionado con la deficiencia de vitaminas (especialmente B1 y B12) que se asocia con el alcoholismo. Los síntomas incluyen pérdida de visión gradual, puntos ciegos y pérdida de la visión del color. En los casos más graves, puede llevar a la ceguera. Durante la pandemia de COVID 19 vimos muchos casos de esta afeccion por el uso de alcohol adulterado, conocido como Cleren. 
    • Aumento del riesgo de cataratas: Estudios han demostrado que el consumo crónico de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar cataratas, una opacidad del cristalino del ojo que puede llevar a una visión nublada y, si no se trata, a la ceguera. 
    • Degeneración macular relacionada con la edad (DMAE): Aunque la DMAE es una enfermedad asociada al envejecimiento, el consumo excesivo de alcohol puede acelerar su progresión. Esta enfermedad afecta la mácula, la parte de la retina responsable de la visión central, lo que puede provocar una pérdida significativa de la visión. 
    • Deficiencia de vitaminas: El alcohol interfiere con la absorción de nutrientes esenciales, como la vitamina A, que es crucial para la salud de la retina y la visión nocturna. Una deficiencia de esta vitamina puede causar ceguera nocturna y otros problemas de visión. 
    • Ojos amarillentos (ictericia): El consumo excesivo de alcohol puede dañar el hígado, lo que puede manifestarse en los ojos. Cuando el hígado no funciona correctamente, puede acumularse bilirrubina en el cuerpo, lo que hace que la esclerótica (la parte blanca del ojo) adquiera un tono amarillento. 

     

    En resumen, el alcohol puede tener un impacto perjudicial en la vista, desde efectos temporales y reversibles como la visión borrosa hasta daños permanentes y graves que pueden llevar a la ceguera. Es fundamental ser consciente de estos riesgos y moderar el consumo de alcohol para proteger la salud visual a largo plazo.